El 15 de junio de 2025, la Iglesia beatificó a Floribert Bwana Chui, un joven laico congoleño que dio su vida antes que traicionar su conciencia. Con tan solo 26 años, se convirtió en mártir de la honestidad y de la justicia. Su historia merece ser conocida por los Scouts de todo el mundo. Su memoria litúrgica se celebra cada año el 8 de julio, aniversario de su muerte.
Floribert nació en Goma, en el este de la República Democrática del Congo, en 1981. Su juventud transcurrió en una región marcada por la guerra, la violencia armada, la pobreza, los desplazamientos de población y la inestabilidad. Desde hace décadas, Kivu del Norte es una de las regiones más castigadas de África, donde muchos jóvenes crecen rodeados de inseguridad y conflicto. Sin embargo, Floribert eligió otro camino. En la Comunidad de Sant’Egidio recibió una formación basada en la oración, la amistad, el servicio a los pobres y la búsqueda de la paz. Dedicaba tiempo a los niños de la calle, apoyaba a familias vulnerables y soñaba con un Congo donde todos pudieran «sentarse en la misma mesa».
Tras finalizar sus estudios, comenzó a trabajar como funcionario de aduanas encargado de controlar la calidad de las mercancías que entraban en el país. En 2007 tuvo que afrontar una decisión difícil. Un cargamento de alimentos en mal estado estaba a punto de cruzar la frontera. Aceptar un soborno le habría permitido dejar pasar la mercancía y obtener un importante beneficio personal. Sin embargo, se negó. Sabía que aquellos productos podían poner en peligro la vida de miles de familias pobres. Por esta decisión fue secuestrado, torturado y asesinado el 8 de julio de 2007.
¿Qué pueden aprender los Scouts de Floribert?
En primer lugar, que la integridad importa. La Ley Scout no se pone a prueba cuando hacer lo correcto es fácil; se pone a prueba cuando la honestidad tiene un precio. Floribert eligió la conciencia antes que el dinero y el servicio antes que el beneficio personal.
En segundo lugar, que la fe y la ciudadanía van unidas. La espiritualidad que recibió en Sant’Egidio no lo apartó de los problemas del mundo. Al contrario, le dio el valor para afrontarlos. Su fe lo llevó a defender la vida humana, especialmente la de los más pobres y vulnerables.
Por último, que los jóvenes pueden ser constructores de paz incluso en circunstancias difíciles. Floribert no esperó a vivir en una sociedad mejor para actuar según sus valores. En medio de la violencia y la corrupción, se convirtió en un signo de esperanza.
Para los Scouts, su vida es un poderoso recordatorio de que cambiar el mundo suele comenzar con una persona que decide hacer lo correcto.
Para saber más sobre el beato Floribert Bwana Chui:
· Biografía en la página de la Comunidad de Sant’Egidio: https://www.santegidio.org/pageID/30284/langID/en/itemID/61561/Brief-biography-of-Floribert-Bwana-Chui.html
· Breve documental con imágenes y testimonios: https://www.youtube.com/watch?v=9rqf4C1fqnY