Entre octubre y noviembre de 2025, la Conferencia Internacional Católica de Escultismo – Región Interamérica (CICE-IA) volvió a decir presente en uno de los espacios más importantes de gobernanza del Movimiento Scout: la Conferencia Scout Interamericana, realizada en Curaçao. Más que un simple acto protocolario, esta participación fue la confirmación de una opción estratégica: estar donde se toman decisiones, donde se escucha la voz de las y los jóvenes, y donde se sueña el futuro del escultismo en nuestra Región.

 

De darnos a conocer a consolidar una presencia

 

Esta ruta no comenzó en Curaçao. El camino se abrió en la Conferencia Scout Interamericana de Ciudad del Este, Paraguay, en septiembre de 2022. Allí, la prioridad de la CICE fue sencilla pero determinante: darse a conocer.

En aquel momento, el Comité Regional de la CICE asumió el reto de presentarse ante las Organizaciones Scout Nacionales (OSN) como un aliado al servicio de la evangelización, la formación integral y el acompañamiento espiritual dentro del escultismo. Fue el comienzo de un diálogo que permitió explicar quiénes somos, qué hacemos y cómo nuestra propuesta podía ponerse al servicio de programas juveniles, equipos adultos y estructuras de gobernanza.

Ese primer ejercicio sembró algo clave: confianza. A partir de esos encuentros iniciales comenzaron a abrirse puertas para ofrecer servicios pastorales, espacios formativos, acompañamiento a capellanías nacionales y propuestas para animar la dimensión espiritual de los programas de jóvenes. También se identificaron scouts y responsables jóvenes interesados en dinamizar, desde su propia realidad, la vida de la CICE en cada país.

 

 Curaçao 2025: de la presentación al encuentro cercano

 

Tres años después, en Curaçao, el escenario fue distinto: la CICE ya no llegaba como “la gran desconocida”, sino como una presencia reconocida y en crecimiento. La delegación estuvo encabezada por el presidente regional de la CICE, acompañado por el secretario regional, quien además participó como delegado de su Organización Scout Nacional, Scouts de Colombia, de la cual hace parte como vicepresidente.

El objetivo ya no era solo presentarse, sino profundizar vínculos en tres niveles muy concretos:

  1. Con las OSN miembros de la CICE, fortaleciendo la cercanía, escuchando sus avances, desafíos y necesidades, y proyectando nuevas líneas de apoyo y colaboración.
  2. Con las OSN interesadas en ser parte de la CICE o que lo fueron en el pasado, retomando conversaciones, aclarando inquietudes y explorando caminos para reconstruir lazos y actualizar su vinculación.
  3. Con las OSN que aún no conocían a la CICE, compartiendo de manera sencilla y cercana nuestra identidad, misión y el valor añadido que puede ofrecer el escultismo católico a la vida pastoral de cada Asociación.

En este marco se sostuvieron conversaciones muy significativas con la Asociación de Scouts de Venezuela, Scouts de Colombia, Chile, Curazao, Aruba, Uruguay, Paraguay, Scouting América y diversas organizaciones de la Región con distintos niveles de madurez institucional. Todas, sin excepción, manifestaron interés en seguir conociendo las propuestas de la CICE y en participar en actividades formativas y espirituales que respondan a su propia realidad y contexto.

 

Tejer redes al servicio de los jóvenes

 

La presencia de la CICE en espacios de gobernanza no se limita a escuchar y ser escuchada en los plenarios. Una parte esencial de la experiencia es la vida que ocurre en los pasillos, en los descansos, en las reuniones bilaterales, en las conversaciones espontáneas con delegados y delegadas jóvenes y adultas.

Allí se va tejiendo una red de vínculos personales y comunitarios que, más tarde, se traduce en proyectos compartidos, jornadas de oración, espacios de reflexión sobre la fe y el compromiso social, acompañamiento a equipos de programa y propuestas concretas para integrar el mensaje del Evangelio en la vida cotidiana de los grupos scout.

En Curaçao, este “tejido de relaciones” permitió reconocer que el escultismo católico está vivo y tiene sed de espacios donde articular fe, servicio y ciudadanía, iluminados por el Magisterio de la Iglesia y, en particular, por las intuiciones del pontificado del Papa Francisco.

 

Un momento de gracia: la Distinción Scout Interamericana “Francisco: Testigos de Esperanza”

 

Uno de los hitos más significativos de la participación de la CICE en la Conferencia Scout Interamericana 2025 fue la oportunidad de presentar y otorgar la distinción Scout Interamericana “Francisco: Testigos de Esperanza”.

Este galardón reconoce a personas e instituciones que, con su testimonio dentro del Movimiento Scout y en sus respectivos ámbitos de acción, encarnan los valores que el Papa Francisco ha propuesto a la humanidad y que dialogan profundamente con la propuesta educativa scout.

La distinción se inspira de manera especial en las encíclicas Laudato si’, Laudate Deum y Fratelli tutti, así como en otros textos del Magisterio del Papa Francisco, que invitan a:

  • Cuidar de la Casa Común y de los más vulnerables.
  • Promover una ecología integral que abarque la vida personal, comunitaria y social.
  • Construir fraternidad y amistad social más allá de las fronteras.

Otorgar este reconocimiento en el marco de la Conferencia Scout Interamericana no fue solo un gesto simbólico, sino un mensaje claro: el compromiso espiritual y social del escultismo católico está en plena sintonía con los grandes desafíos del Movimiento Scout mundial y con las prioridades de la Región Interamericana.

Compromiso que se renueva

 

La experiencia de Curaçao 2025 confirma que la presencia de la CICE en los espacios de gobernanza y de participación juvenil de la Organización Mundial del Movimiento Scout no es un lujo ni un añadido, sino una prioridad estratégica.

Estar allí permite:

  • Aportar la riqueza de la espiritualidad católica al discernimiento colectivo de la Región.
  • Asegurar que la dimensión de fe y servicio, inspirada en el Evangelio, tenga un lugar visible en las discusiones sobre programa, gobernanza, participación juvenil e impacto social.
  • Escuchar de primera mano las necesidades de las Organizaciones Scout Nacionales para responder con propuestas realistas, pertinentes y encarnadas en su realidad.

Al concluir la Conferencia Scout Interamericana en Curaçao, queda renovado el compromiso de la CICE de seguir trabajando por el escultismo católico en la Región Interamericana, aportando a la formación integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, y acompañando a las personas adultas en su misión educativa.

Porque cada espacio de gobernanza que se abre, cada encuentro, cada conversación y cada reconocimiento entregado son, en el fondo, una oportunidad para seguir siendo, como dice el nombre de nuestra distinción, “testigos de esperanza” en las Américas y en el mundo.

 

 

Por: Juan Pablo Gutiérrez-Alzate

Secretario Regional – CICE Inter América

Información e Imágenes de la Distinción Scout Interamericana “Francisco: Testigos de Esperanza”