El proyecto Levadura en la Masa dio un primer paso decisivo en noviembre de 2025, cuando responsables adultos y jóvenes, capellanes y animadores espirituales de 23 países se reunieron en Frascati (Roma) para una semana de formación, oración y discernimiento compartido sobre liderazgo espiritual, sinodalidad y transformación social a través del escultismo. Los participantes procedían de Ruanda, Senegal, Egipto, Costa de Marfil, Malawi, Zimbabue, Madagascar, Burkina Faso, Mauricio, Benín, Brasil, Paraguay, Macao, Rumanía, Portugal, Estados Unidos, Italia, España, Hong Kong, Corea, Tailandia, Líbano y Uruguay, manifestando la diversidad y vitalidad del escultismo católico en todo el mundo.

Primera etapa de un proyecto trienal

El seminario abrió el camino trienal “Levadura en la Masa” (2024–2027), apoyado por Porticus, que tiene como objetivo promover la formación integral de niños y jóvenes, uniendo el Método Scout con la fuerza transformadora del Evangelio y la relación personal con Jesucristo. Todos los temas abordados durante la semana fueron presentados como fundamentos introductorios, que serán profundizados en el programa de formación online de 2026 y convertidos en proyectos locales desarrollados por cada asociación participante.

La sinodalidad: la clave de todo el proceso

Entre las distintas dimensiones exploradas, la sinodalidad emergió como la clave unificadora de todo el proyecto. Acompañados por Hna. Nathalie Becquart, del Secretariado General del Sínodo, los participantes aprendieron y practicaron el método de la conversación en el Espíritu, caracterizado por el silencio, la escucha atenta, la resonancia interior y la búsqueda de una síntesis compartida. Esta experiencia mostró cómo el Espíritu Santo habla a través de cada persona y cómo el discernimiento comunitario puede renovar la misión y el liderazgo.

La sinodalidad se presentó no solo como el camino al que la Iglesia está llamada hoy, sino también profundamente coherente con el Método Scout, basado en la vida de patrulla, la corresponsabilidad, el aprender haciendo y las decisiones tomadas en el diálogo y la confianza mutua

Presencia del Comité Mundial de la CICE

El seminario se enriqueció con la participación activa del Comité Mundial de la CICE, cuyos miembros asistieron a todas las sesiones y mantuvieron reuniones de trabajo aparte. Dentro de este camino compartido, los participantes reflexionaron sobre la misión de la CICE como puente entre la Iglesia y el Movimiento Scout, en una sesión específica titulada “Construir puentes entre la Iglesia y el Escultismo”, conducida por Mons. Dario Gervasi, Secretario Adjunto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, junto con el Comité Mundial.

Este momento subrayó cómo el escultismo católico puede servir tanto a la vida de la Iglesia como al movimiento mundial de la OMMS mediante el diálogo, la colaboración y un liderazgo sinodal, renovando la conciencia de la vocación de la CICE como vínculo plenamente católico y plenamente miembro de la OMMS. En esta ocasión, Georges Ghorayeb y Christian Larcher, dos figuras que han servido al escultismo católico y mundial con dedicación ejemplar durante décadas, recibieron la Orden Pontificia de San Gregorio Magno, en reconocimiento a su destacada contribución a la educación y al crecimiento espiritual de los jóvenes.

Una semana rica e inspiradora de formación

A lo largo de la semana, los participantes fueron introducidos a las dimensiones fundamentales que configuran el escultismo católico hoy. Exploraron el liderazgo espiritual, entendido como el arte de acompañar la vida interior de niños y jóvenes; el liderazgo juvenil, visto como un proceso de crecimiento, responsabilidad y protagonismo inspirado en la visión educativa de la OMMS; y la antropología cristiana, que reflexiona sobre la dignidad y la vocación de toda persona humana.

El seminario también abrió caminos en la Doctrina Social de la Iglesia, vinculando las intuiciones del rico patrimonio del pensamiento social cristiano con los desafíos concretos afrontados por los grupos scouts en sus contextos locales: ecología y justicia climática, migración, pobreza, violencia y fragmentación social. Estos temas se complementaron con reflexiones sobre la interioridad, la espiritualidad y la pertenencia religiosa, esenciales para ayudar a los jóvenes a reconocer y acoger la presencia de Dios; sobre la protección de menores y la creación de comunidades acogedoras, donde cada joven se sienta seguro, valorado y capaz de crecer; y sobre la comunicación para la misión, que subraya la necesidad de expresar clara y creíblemente la identidad y el testimonio del escultismo católico.

Estos temas constituyeron una introducción coherente e inspiradora, preparando el terreno para una formación más profunda en las siguientes etapas del proyecto.

Ponentes y colaboradores

El seminario contó con la experiencia y el testimonio de:

  • Hna. Nathalie Becquart XMCJ, Subsecretaria del Sínodo de los Obispos
  • P. Gilfredo Marengo, Vicepresidente del Instituto Pontificio Juan Pablo II
  • Tebaldo Vinciguerra, Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral • Dra. Isabella Bruckner, Profesora, Ateneo Pontificio San Anselmo
  • P. Sergio Massironi, Consultor, Secretaría de Estado
  • P. Roberto Del Riccio SJ, antiguo Capellán Nacional de AGESCI
  • Chris Meadows, Consultor de la Organización Mundial del Movimiento Scout (OMMS)
  • P. Romuald Uzabumwana SAC, Profesor, Universidad Pontificia Gregoriana – Institute of Anthropology (IADC)
  • Fabrice Ouattara, Consultor de la OMMS
  • Llanos Meseguer, Chief Operating Officer, La Machi – Communication for Good Causes
  • Raquel Kritinas, Project Manager de la CICE

Peregrinación jubilar a San Pedro

Uno de los momentos más significativos de la semana fue la Peregrinación Jubilar a través de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, donde los participantes rezaron por la Iglesia, por el Movimiento Scout, por los jóvenes que les han sido confiados y por la paz en el mundo.

         

 

 

 

 

 

 

Próximas etapas (2026–2027)

El camino continúa ahora con:

  • módulos de formación online en 2026, profundizando cada tema;
  • proyectos locales en 2026–2027, implementados por cada asociación;
  • acompañamiento continuo por parte del equipo internacional de animación de la CICE;
  • evaluación compartida, intercambios y colaboración internacional.La CICE espera que las semillas sembradas en Frascati den lugar a una red de responsables, capellanes y jóvenes que —como levadura en la masa— transformen silenciosa y constantemente sus comunidades desde dentro, en la Iglesia, en el escultismo y en la sociedad.